;
Piedad Garrido Picazo
;
Carlos Catalán Cantero
;
Francisco Javier Martínez Antonio
Zaragoza, España
El desarrollo de herramientas basadas en inteligencia artificial, como ChatGPT, está transformando profundamente diversos sectores, incluida la educación. Si bien estas representan un recurso valioso para el aprendizaje, su uso indebido también ha generado preocupaciones debido a que muchos estudiantes recurren a ellas para completar tareas y ejercicios de manera automática, lo que puede comprometer el proceso de aprendizaje. Por otro lado, el Espacio Europeo de Educación Superior prioriza la evaluación continua mediante trabajos y actividades practicas, desplazando en muchos casos el protagonismo de los exámenes tradicionales.
Este estudio, basado en la experiencia de los autores y en una encuesta realizada a estudiantes universitarios, revela que el 79.3 % utiliza aplicaciones de IA para realizar sus actividades académicas. Además, el 78.2 % reconoce cierta dependencia de estas herramientas, aunque solo el 63.2 % lo admite de forma explícita. Estos hallazgos cuestionan si las metodologías de evaluación actuales miden eficazmente el aprendizaje, o si la dependencia de la IA está distorsionando los resultados educativos. El estudio subraya la necesidad de que las universidades revalúen sus estrategias de evaluación usando métodos más robustos y fomenten un uso ético de la IA para garantizar un aprendizaje significativo.
The development of artificial intelligence-based tools, such as ChatGPT, is profoundly transforming various sectors, including education. While these technologies represent a valuable resource for learning, their misuse has raised significant concerns, as many students resort to them to complete tasks and exercises automatically, potentially compromising the learning process. On the other hand, the European Higher Education Area (EHEA) emphasizes continuous assessment through assignments and practical activities, often shifting the focus away from traditional examinations.
This study, based on the authors’ experience and a survey conducted among university students, reveals that 79.3 % use AI applications to carry out their academic activities. Furthermore, 78.2 % acknowledge a certain degree of dependence on these tools, although only 63.2 % explicitly admit it. These findings raise critical questions as to whether current assessment methodologies effectively measure student learning or if AI dependence is distorting educational outcomes. The study highlights the need for universities to reassess their evaluation strategies using more.
robust methods and promote the ethical use of AI to ensure meaningful learning.
© 2008-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados